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  • The San Juan Daily Star

El marcapaso más pequeño del mundo cambia más de 300 vidas en Puerto Rico


Por Cybernews


SAN JUAN – Un marcapaso semejante al tamaño de una píldora y que se implanta a través de un procedimiento mínimamente invasivo, ha ayudado a restaurar el ritmo regular del corazón de más de 300 pacientes cardiovasculares en Puerto Rico, anunció la semana pasada Medtronic, líder en el desarrollo de tecnologías para el cuidado de la salud.


Para la mayoría de los pacientes, el diseño de este marcapaso y su procedimiento menos invasivo se traduce en menos complicaciones médicas y menos restricciones de actividades posterior al implante. Este sistema de marcapaso transcatéter, es en la actualidad el más diminuto del mundo para tratar la bradicardia y ha contribuido a atender y corregir este tipo de arritmia cardiaca en Puerto Rico y a nivel global.


El marcapaso miniaturizado está indicado para pacientes con algunos tipos de bradicardia, una condición que hace que el corazón lata demasiado lento, explicó el electrofisiólogo José Marcial Suárez, el primer especialista en realizar un implante de este marcapaso en Puerto Rico. Los parámetros médicos establecen que, generalmente, el corazón marca entre 60 y 100 pulsaciones por minuto. Una persona con bradicardia podría tener menos de 60 pulsaciones y presentar síntomas como mareo, fatiga y falta de aire, señaló el doctor Marcial Suárez. De ser necesario, un especialista podría recomendar un marcapaso, cuya función es emitir señales eléctricas al corazón, ayudando a regular sus palpitaciones.


Mientras el marcapaso tradicional requiere de una intervención quirúrgica para acomodar la batería y los cables que van a través de una vena hasta el corazón, el marcapaso miniaturizado se coloca con un procedimiento más sencillo. “Es una tecnología que se implanta transcastéter; es decir, a través de una vena desde la ingle derecha hasta el corazón”, comentó en declaraciiones escritas Marcial Suárez sobre el procedimiento.


Además de ser 93 por ciento más pequeño que los marcapasos tradicionales, no requiere cables cardíacos o hacer un bolsillo quirúrgico debajo de la piel para administrar una terapia de estimulación al corazón. Su vida útil promedia 10 años, similar al marcapaso tradicional, de acuerdo con el especialista.


“Uno de los principales beneficios para el paciente es que se reduce el impacto psicológico del paciente, pues no ve que tiene un marcapaso y eso es muy bueno para su mente, se siente menos vulnerable y continúa su vida normal”, añadió Marcial Suárez.


Desarrollar este tipo de tecnologías comienza entendiendo al paciente, indicó, por su parte, Andrea Splendore, vicepresidenta de Medtronic Latinoamérica Central. “Debemos priorizar las necesidades y estilos de vida de los pacientes y estamos esperanzados en que más puertorriqueños puedan acceder a tecnologías que los ayuden a recuperarse rápidamente y llevar una vida más plena”, concluyó Splendore.

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